LOS SCOUTS ENCANTADOS EN QUIRÓS


Scouts Phoenix con Campu Faya de fondo

Por Roberto

Los scouts se encuentran encantados con el paisaje y el paisanaje quiro­sano. Doscientos scouts madrileños se asentaron en dos pueblos del Conce­jo, la segunda quincena de julio. Los dos grupos agradecen la hospitalidad, la amabilidad de las gentes y proveedores locales y se marchan con miles de fotos del paisaje del concejo. La presencia del grupo scout Reina del Cielo, el año pasado, les facilitó todo el operativo, pues compartieron todo tipo de información con los grupos que llegaron este año.

El grupo Phoenix, un centenar de scouts, se asentó en el prado de La Bár­zana, en Bueida. Pueblo que cuenta con tan solo cuatro personas censadas, por lo que la población local se multiplicó varias veces con la presencia de estos jóvenes. El grupo Phoenix tiene su sede en Galapagar y cuentan con una antigüedad de 22 años, aunque llevan cuatro años haciendo “campamentos de fortuna”, son aquellos ubicados en lugares que no cuentan con ninguna infraestructura.

Bueida no cuenta con depósito de agua, esta llega directamente desde el manantial, el mismo que surte al cercano pueblo de Ricao. Fue un problema añadido, pues debían clorar el agua para el consumo. Tuvieron que instalar un aljibe de 500 litros y añadir el cloro necesario. Este tipo de acampadas son respetuosas con el medio ambiente. Detergentes ecológicos, separa­dores de grasas para el agua del lavado, placas solares o neveras de gas son alguno de los detalles de ese respeto. Uno de los lemas de los scouts es “dejar las cosas mejor de lo que estaban”. El generador del grupo de Bueida solo se encendía para los utensilios de cocina o para el proyector de películas. Valle Sánchez, coordinadora, y Antonio Dios, jefe de campamento, destacan el lugar donde se ubica la acampada y las facilidades que se dan a todos los niños, a través de becas, para que vengan de vacaciones. “Desper­tar con esta montaña (Campu Faya) es un gran privilegio”, según dicen mu­chos de los padres colaboradores. Bueida en sus varios siglos de existencia jamás pasó de una treintena de habitantes. Ahora, durante quince días, tuvo más de un centenar de habitantes con una media de edad muy baja.

El otro grupo acampado fue el Azimut 608, llegó a la Vega Frais de Las Agüeras desde Alcorcón. Eran también un centenar de chicos. Elisa Pérez, coordinadora del campamento, destaca el buen ambiente, la amabilidad de los vecinos y el trato con todo el entorno, “la gente del Norte es muy acogedores, en Madrid no nos dan tantas facilidades”. Resalta que los niños se encontraron muy bien en el concejo e incluso un chico que sufrió una rotura de clavícula no se quería marchar a casa.
Los encargados de la coordinación y montaje suelen ser padres scouts y monitores, llegan unos días antes al lugar del campamento y montan todo el equipamiento previo: cocina, enfermería, duchas y baños, comedores o tiendas de juegos o actividades. Después llegan los scouts, con unas edades que oscilan entre los seis años, de los más pequeños, y la veintena de los mayores. Se agrupan en castores, lobatos, tropa o manada, y escultas.

Ambos grupos realizaron en Quirós distintas actividades. Todas ellas relacionadas con el turismo de actividad. Piragüismo en el embalse de Valde­murio, rutas en la Senda del Oso y en otros recorridos por la zona. Visitaron distintos pueblos, áreas recreativas y también pudieron disfrutar del Museo Etnográfico o de la piscina municipal. Agradecen la gran colaboración del Ayuntamiento quirosano. Les facilitaron todo tipo de trámites, además de información muy necesaria para realizar actividades y rutas. El Consistorio de Quirós quiere que el concejo se convierta en un lugar atractivo para este tipo de grupos que dinamizan la vida social y económica de la zona. El grupo Phoenix destaca el gran trabajo de todos los proveedores, “en ningún campamento nos trataron tan bien como en este. Nos servían hasta dos veces al día, mucha amabilidad y buen producto”.

Ambos grupos calculan que el coste de acampar, con un centenar de ni­ños, durante una quincena tiene un coste aproximado de unos 20.000 euros. Autobuses de transporte, equipamiento del campamento, la intendencia y alimentación suponen la mayor inversión de estos grupos durante todo el año. El coste para los scouts es de unos 250 euros, un precio muy asequible comparado con un campamento privado, que puede ascender a 600 euros. La colaboración desinteresada y altruista de los padres que hacen de cocineros, enfermeros, montadores y todo tipo de ayudas, sumado al trabajo gratuito de todos los monitores, son los factores que rebajan el precio para los scouts. Son quince días de trabajo continuo desde primera hora de la mañana. “Hay gente que no comprende que gaste mis vacaciones trabajando desinteresadamente en esto”, comentan muchos de los padres que están muy imbuidos del espíritu y la filosofía escultista.

La Asociación Scout nº 284 Reina del Cielo, perteneciente al barrio madrileño de La Estrella, realizó el año pasado la mayor concentración en España de este colectivo scout en Quirós, cuatrocientos scouts acamparon en Las Agüeras. Y volverán, pues ya tienen reservada la finca para el año 2019. La repercusión económica en el concejo en 2016 se estimó en unos setenta mil euros de consumo directo, a lo que había que sumar el gasto indirecto de las visitas familiares. La llegada de este grupo fue la forma de poner a Quirós en el mapa scout y ya avisaron que “si podemos estar nosotros puede venir cualquier grupo”. La aseveración se ha cumplido por partida triple, pues también estuvieron, a principios de julio, una veintena de scouts belgas, en el pueblo de Murias. Quirós espera que se repitan las visitas de estos grupos en años venideros.

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