ELISA, GRUPO SCOUT


Elisa Pérez Salas, coordinadora del Grupo Scout Azimut

Por Beatriz Álvarez García

Durante el mes de julio, por segundo año consecutivo y seguramente con continuidad en años sucesivos, los caminos quirosanos se han llenado de scouts. Este año en número menos numeroso, pero más repartido. Dos han sido los grupos scouts que han montado su tienda en nuestra tierra.
El Grupo Scout Azimut 608, procedente de distintos pueblos del sur de Madrid, pero con base en Alcorcón, en Las Agüeras y el Grupo Scout Phoenix, de Galapagar, también en Madrid, en Bueida.
Para estos niños y jóvenes procedentes de las ciudades, pero con experiencia previa en campamentos en plena naturaleza, realizar la actividad estrella de sus grupos en un lugar como Quirós, en pleno Parque Natural, despertarse abelugados por la Pena de Alba o por Campu La Faya no deja de ser un auténtico regalo.
Por eso, y porque queremos conocerlos mejor, traemos hoy a nuestras páginas las palabras de Elisa Pérez Salas, coordinadora del Grupo Scout Azimut, que la segunda quincena del mes de julio ha estado acampado en Las Agüeras

¿Cuántos sois y de dónde venís?

Somos el grupo Scout Azimut 608, per­teneciente a la asociación ASDE-Exploradores de Madrid, que el próximo año celebramos nuestro 20 aniversario. Al campamento asisti­mos unas 114 personas, entre niños, niñas y jóvenes, scouters (monitores) y un grupo de padres y madres que se ocupan de la inten­dencia y de preparar la comida.

Procedemos de varios pueblos de la zona sur de Madrid, pero el lugar donde realizamos nuestras actividades semanales es en un colegio público de Alcorcón.

¿Por qué habéis elegido Quirós?

Uno de los padres del grupo, Enrique Quintana, tiene unas casas de turismo rural en Bueida y siempre nos había comentado que la zona podría reunir todos los requisitos para nuestro campamento. Además, el año pasa­do, otro grupo de nuestra misma asociación (el Grupo Scout Reina del Cielo 284) realizó su campamento en Las Agüeras y nos habló ma­ravillas tanto de la zona como de lo bien que fueron tratados por el Ayuntamiento y los veci­nos. Así que, en setiembre, al iniciar nuestras actividades, reservamos rápidamente.

¿Cómo ha sido el trabajo de instala­ción del campamento?

El día 8 de julio llegó a la zona una avan­zadilla de 10 personas, que se encargaron de montar la infraestructura más necesaria para que este lugar se convirtiera en nuestro hogar: cocina, comedor, tiendas de intendencia, du­chas, retretes, lavabos…

Nos han dicho que fue muy fácil, tanto por el clima como por el entorno tan bonito, que in­vita a trabajar con más alegría. Están sorpren­didos del carácter de la gente, lo amables que son, desde el panadero que nos trae el pan, la carnicería, el dueño del terreno y cada una de las personas que se han ido encontrando.

¿Cuánto tiempo habéis estado?

El campamento dura desde el 16 hasta el 30 de julio.

¿Cuánta gente juntáis el Día de Pa­dres?

Hace algún tiempo nuestro grupo valoró no tener Día de Padres.

¿Qué actividades habéis hecho?, ¿ha­béis interactuado con los quirosanos?

Durante los días que dura el campamento se desarrollan diferentes actividades adapta­das a cada grupo de edad (tenemos niños des­de los 6 hasta los 21 años). Hemos buscado información de las posibilidades de la zona y hemos realizado actividades de descubrimien­to a todos los niveles (geográfico, naturaleza, cultural). Por ejemplo, se ha visitado el Tejo Milenario. Una de las actividades que siempre se espera con más ilusión es el Raid. Es una marcha de 3 o 4 días (según la edad) por los al­rededores del campamento, durmiendo en lu­gares cedidos por los ayuntamientos (como el polideportivo de Proaza) y conociendo la zona y los vecinos. Además, se aprovechan las po­sibilidades del entorno para hacer actividades con empresas de la zona. Las secciones más pequeñas han hecho piragüismo en el Embal­se de Valdemurio y los mayores espeleología y descenso de barrancos.

Scouts en Las Agüeras

¿Cómo explicarías a alguien que no co­noce el escultismo cuál es vuestra filosofía?

Es una asociación que usa el tiempo libre para educar en valores. No es una simple asociación de tiempo libre. El fin principal del escultismo es contribuir al desarrollo integral de los niños, niñas y jóvenes, ayudándoles a realizar plenamente sus posibilidades físicas, sociales, emocionales, intelectuales y espirituales como personas y ciudadanos responsables, miembros activos de su comunidad y miembros activos de la misma. Algunos de los principios más importantes para el escultismo son la autosuperación, el cuidado de la naturaleza, el compañerismo y el compromiso.

El Movimiento Scout nació hace más de cien años en Inglaterra, hoy en día está formado por más de cuarenta millones de personas (niños, jóvenes y adultos), estando presente en más de 150 países. No hace distinción de sexo, raza o nivel social. Cualquiera puede ser scout. De hecho se dice “una vez Scout, siempre Scout”.
Somos constructores de un mundo mejor y siempre recordamos una frase que nos dejó Baden Powell, el fundador del movimiento, “Procurad dejad el mundo mejor que lo encontrasteis.”

La actividad estrella del curso (Ronda Solar) es el Campamento de Verano. Siempre buscamos las mejores zonas para disfrutar de la naturaleza y Las Agüeras nos lo ofrece con creces. Buscamos fincas que no tengan instalaciones ni preparación previa. Todo el material necesario lo transportamos desde Alcorcón y montamos nuestras propias instalaciones: cocina, lavabos, duchas para el aseo personal diario, fregaderos y retretes. Además, hay una serie de tiendas de uso general para botiquín, despensa, material general y material de talleres.En un lugar central del campamento se
encuentra la carpa comedor.

El campamento se divide en diferentes zonas para las secciones (grupos de edad similar). En cada una de ellas se montan las tiendas para dormir y se realizan algunas construcciones usando solo madera y cuerdas (mochileros, puerta, pañoleteros…). En el campamento no hay tiempo para el aburrimiento. Cada uno es responsable de mantener sus cosas limpias y recogidas. Los chicos deben fregar sus platos y cubiertos, limpiar las parcelas, tener recogidas las tiendas. Hay actividades por la mañana y por la tarde, y después de la cena… ¡Aún quedan energías para las actividades nocturnas! Pero también hay tiempo libre para jugar con los compañeros o descansar un poco.

Finalmente, hemos de dejar la finca en las mismas condiciones que la encontramos, pero dejando huella es este gran pueblo que nos ha cogido con las manos abiertas y con el que estamos muy agradecidos.

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