LOS ESCOLARES QUIROSANOS APRENDEN AGRICULTURA DE LOS MAYORES


Los mayores quirosanos enseñan a cultivar a los alumnos del colegio público Virgen de Alba. Unas enseñanzas mensuales que unen generaciones muy distantes. Abuelos enseñando a nietos, esta semana a plantar fresas y patatas. Trueque de enseñanzas, recuerdos y plantas.

Esta actividad implica a varias organizaciones. El programa “Rompiendo Distancias”, de la Consejería de Servicios Sociales, es un proyecto de mejora de la calidad de las personas mayores en el medio rural. Dentro de esta iniciativa se programan distintas actividades que mejoren las condiciones de vida de los nuestros mayores en el campo. A través de Raquel Rodríguez, técnica de dicho programa, se puso en contacto con la Asociación de Mayores de Quirós, Peña de Alba, y también con el centro escolar ubicado en la capital del concejo. Los abuelos se mostraron muy receptivos y entusiasmados. Jaime Menéndez, de Cienfuegos, 80 años, y Laurentina Del Corro, de Cuañana, 67 años, ambos vecinos de Bárzana, son los experimentados maestros de agricultura. Ambos comentaban a todo el alumnado, 35 escolares, que comenzaron a trabajar muy jóvenes. Con seis o siete años colaboraban en las huertas y con el ganado. Normalmente, las mujeres a la huerta y los hombres al ganado. Aunque era habitual, en Quirós, ver a niños bien pequeños sembrando patatas o escanda detrás de los arados, tirados por animales y manejados por los mayores de la casa.

Jaime comentaba que él no iba mucho a la huerta, pues lo enviaban al monte con los animales. Laurentina recuerda cómo ya de niña le gustaba mucho ir a las tierras, pero como tenia hermanas mayores la mandaban a ordeñar las vacas al monte, pues comenta –con una sonrisa– que no se fi aban de ella, pues a veces eliminaba las plantas de maíz mejores. Historias de otros tiempos que sorprenden a los niños de hoy. Niños con poca edad atendiendo vacas o cultivando huertas con sus padres y hermanos. Hechos que ahora ya no se dan. Lo que se aprende de joven no se olvida nunca, este viejo dicho está basado en muchas experiencias.

En la pequeña huerta comunitaria del centro escolar, Laurentina y Jaime prepararon la tierra y con la ayuda de los niños fueron colocando plantas de fresas que trajo la primera, el plástico lo puso Jaime. Aquí todo es fruto de la colaboración y la reciprocidad. Cogersa colaboró con el abono y en un futuro llegará también una compostadora. El centro lleva dos años colaborando en el programa Escuela por el reciclaje, practican el reciclaje y la recogida de residuos. Los alumnos aportaron plantas y semillas que están ya en la huerta escolar o en el invernadero, esperando para su trasplante. Muchos de los escolares conocen algo de la huerta, pues sus abuelos o padres cuentan con algún terreno cultivado, aunque no suelen ayudarles mucho.

Jaime se mostraba “emocionado con esta juventud”, muy animado en sus explicaciones y preguntas a los niños. Laurentina sigue sembrando su propia huerta y agradece esta oportunidad de poder enseñar su experiencia a estos niños, de los que conoce a casi todos. Los más pequeños no perdían explicación ni detalle de esta clase práctica. El dúo de profesores agradeció mucho el aplauso final y la atención. Todos aprendimos mucho de la experiencia de los mayores. Escolares, docentes y mayores compartieron tierra, saberes y experiencias.

El colegio quirosano está cambiando la metodología aplicando técnicas de trabajo cooperativo, por ello seguirán con más actividades. La semana que viene vendrán efectivos de distintas especialidades de la Guardia Civil, para mostrar sus equipos y explicar sus actuaciones. Además, los escolares están trabajando en un folleto turístico sobre el municipio. La mina y los hórreos tendrán un espacio importante en este proyecto educativo. Y como no paran piensan seguir con esta relación intergeneracional con charlas y enseñanzas de todo tipo. Centro docente muy dinámico. Cosechando para el futuro.

Anterior FLAN DE HUEVO
Siguiente ERASE UNA VEZ... LA TELEVISION

Sin Comentarios

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *